Proyecto social: experiencia del paciente
Porque la experiencia no debería dejar de importar cuando más la necesitamos
En 2018 me diagnosticaron un cáncer de mama. Afortunadamente, hoy puedo contarlo desde otro lugar. Tuve acceso a un entorno médico excelente, a un equipo humano implicado y a una red de apoyo que marcó la diferencia.
Pero incluso en ese contexto privilegiado, no pude evitar mirar —con los ojos de quien lleva más de 20 años diseñando experiencias— todo lo que aún puede mejorar.
No en lo clínico, sino en lo emocional, en lo humano, en lo organizativo.
Porque en el sistema sanitario actual, la experiencia del paciente sigue siendo un espacio sin suficiente diseño consciente.

Una iniciativa personal con vocación colectiva
Desde Making Experience Matter estoy impulsando un proyecto independiente para mejorar la experiencia de las pacientes con cáncer de mama. No desde lo técnico ni lo médico, sino desde lo que sé hacer:
escuchar, entender, identificar fricciones y rediseñar lo que no se ve, pero se siente.
Mi objetivo es construir una iniciativa que combine perspectiva profesional, vivencia personal y colaboración con pacientes, profesionales sanitarios e instituciones.
Un espacio donde aportar ideas y propuestas para transformar el recorrido de las pacientes, desde el diagnóstico hasta el seguimiento, poniendo foco en todo lo que suele quedar fuera del protocolo clínico.

Qué queremos abordar
- Información clara, accesible y humanizada desde el primer momento
- Coordinación real entre especialidades y equipos
- Acompañamiento emocional que no dependa del azar
- Procesos administrativos que no añadan carga innecesaria
- Escucha estructurada y continua de la voz de las pacientes
- Formación en experiencia para personal clínico y no clínico

Si eres paciente, profesional, organización o simplemente quieres sumar
Este proyecto está en fase de diseño, pero su espíritu ya está en marcha.
Si te interesa participar, colaborar, compartir tu visión o ayudar a impulsarlo desde tu experiencia o tu organización, estaré encantada de escucharte.
Porque el impacto de una experiencia bien diseñada no se mide solo en métricas: se mide en dignidad, en calma, en acompañamiento.
Y eso, también importa
